martes, 1 de diciembre de 2015

II EVALUACIÓN (ENSAYO SOBRE LOS DILEMAS MORALES)


Los ejemplos más representativos de los dilemas morales que aparecen en la antigüedad  los encontramos en el género de la tragedia griega, particularmente en Esquilo con su trilogía la Orestíada, y en Sófocles con su Antígona.
En la primera tragedia de la Orestíada, Agamenón rey de Argos, para calmar la ira de la diosa Artemisa y de los vientos que le son contrarios para el logro inicial de su campaña militar contra Troya, ha de sacrificar la vida de su hija Ifigenia. Agamenón se encuentra ante la situación de tener que decidir entre asegurar el éxito de su campaña militar y salvar la vida de su hija. Agamenón no sabe qué partido tomar y grita con desesperado lamento a los dioses, momentos antes del sacrificio, su incertidumbre:
"Pesado y duro es no acatar..., pesado y duro que a la que es de mi hogar rico tesoro, a mi hija, yo mismo ante el altar la inmole maculando mis manos paternas con los chorros de su sangre virginal... A qué extremo resolverme que no sea un infortunio? He de ser desertor? Dejaré a mis aliados?  Si el sacrificio de esta doncella ha de aplacar los vientos ávidos y ardientes en su anhelo..., bien puede ser!”
(Esquilo, Agamenón)

Agamenón decide sacrificar a su hija y con ello gana el odio de su esposa Clitemnestra quien en su ausencia, llevada por su búsqueda de justicia y de venganza, traiciona a su esposo con Egisto, hace de su hija Electra una esclava doméstica y envía al destierro a su hijo Orestes. Cuando su esposo regresa de Troya victorioso, le tiende una trampa ofreciéndole un majestuoso recibimiento para luego asesinarlo en el baño de su propio palacio real.
En la segunda tragedia, Las Coéforas, frente a la tumba de Agamenón, Electra luego de reconocer a su hermano Orestes, lo anima para que vengue la muerte del padre asesinado. Orestes apoyado en sus propias ansias, en el oráculo de Apolo délfico, y en la concepción de que toda muerte reclama a su vez otra muerte, emprende el camino de regreso al palacio real para cumplir con su propósito de venganza. Orestes primero da muerte al amante, Egisto, y cuando se enfrenta a Clitemnestra, la duda lo invade y se pregunta a sí mismo si ha de matar a la propia madre. De no hacerlo, todo el peso de la furia de Apolo recaería sobre él, y de hacerlo, los espíritus vengadores de su madre, las Erinias, le perseguirían para atormentarlo:
"Clitemnestra:-Vas a matar, entonces, a tu madre?
 Orestes: Tú misma te asesinas, no te asesino yo...!
Clitemnestra: Ah, cuidado...! Hay rabiosas perras que venguen mi muerte!
Orestes:-... Y si vacilo en la venganza, dónde me podré yo ocultar a las de mi padre?"
(Esquilo, Las Coéforas)
Orestes decide consumar la venganza, hace acopio de sus fuerzas, escucha a su amigo Pílades quien lo exhorta a continuar, y comete el acto de matricidio. Por esta decisión, Orestes se ha convertido en un hombre obediente al mandato divino, en un hijo atento a vengar la muerte de su padre, pero irremediablemente, también, se ha convertido en el criminal que ha asesinado a su propia madre. Esta insoportable doble condición hace que Orestes busque a un tercero que juzgue si al vengar la muerte de su padre ha obrado bien o mal. En la tercera tragedia, Las Euménides, Apolo envía a Orestes, bajo la protección de Hermes, hasta la fortaleza de Palas Atenea para que sea ella quien juzgue el caso. La diosa proclama entonces que instaurará un tribunal de justicia que llevará por nombre Areópago para que en él se juzguen los crímenes de sangre:
"Grave asunto en verdad: no para que lo resuelvan los mortales. Pero tampoco me toca a mí pronunciar fallos sobre un crimen ejecutado por las iras vengadoras... Para resolver este arduo asunto voy a escoger jueces que juzguen sobre los crímenes de sangre, atados por la santidad del juramento, y este tribunal quedará instituido para siempre. Llamad testigos, llamad asesores que puedan fundar la norma del derecho. Yo regresaré entonces. Habré elegido los mejores de la ciudad para que juzguen con absoluta conciencia, sin quebrantar la santidad del juramento, sin herir la justicia".
(Esquilo, Las Euménides)
En el juicio, las Erinias han hallado culpable de matricidio a Orestes, mientras que Atenea tras escuchar la defensa de Apolo, no lo encuentra culpable. El resultado de este empate es la absolución de Orestes, pero también el establecimiento de un nuevo culto en la ciudad de Atenas en honor a las Erinias, transformadas ahora en divinidades benefactoras, como Euménides.
La lectura que hasta el momento hemos hecho de la Orestíada no sólo evidencia que sus personajes han estado expuestos a situaciones en las que han tenido que tomar decisiones, sino que en sus decisiones han tenido que optar por uno de "dos caminos que parecen igualmente intransitables". Esto último es una condición trágica en la toma de decisión: tener que optar por uno de dos cursos de acción que parecen intransitables e irreconciliables entre sí. Hoy, aunque no nos enfrentemos a dioses que podrían parecer a veces como crueles, sí nos enfrentamos a otro tipo de situaciones en las que este carácter de lo trágico se conserva. La diferencia radica en que en el mundo antiguo los griegos pensaban y confiaban en que su contexto era gobernado por fuerzas externas, y que el peso de las decisiones humanas recaía finalmente sobre los hombros divinos. Hoy, el contexto es entendido como un logro de las fuerzas humanas y la responsabilidad de las acciones recae finalmente sobre los hombros del sujeto que decide.
En la literatura contemporánea, el género de la novela describe situaciones que también podríamos llamar trágicas. Un ejemplo muy representativo aparece en la novela La Decisión de Sophie (Sophie´s  Choice) de William Styron. Sophie es una mujer joven, madre de un niño de diez años y una niña de siete, que se encuentra en un campo de concentración nazi y es obligada a tomar una decisión:
"-Así que crees en Cristo el Redentor? -preguntó el doctor con una voz espesa y extrañamente abstracta, como la de un profesor que examinara el delicado matiz de cierta faceta de una proposición de lógica. Entonces añadió algo que, por un momento, fue totalmente desconcertante:
-No dijo Él: "Dejad que los niños se acerquen a mí?" -Y se puso de cara a ella, moviéndose con la crispada meticulosidad de un borracho.
-Pues puedes quedarte con una de las criaturas.
-Cómo? -dijo Sophie.
-Que puedes quedarte con una de las criaturas -repitió. La otra tendrá que irse [morir]. Con cuál te quedas?
-Quiere decir que tengo que escoger?
-Tú eres polaca y no judía. Eso te da un privilegio, una opción.
Las facultades pensantes de Sophie disminuyeron, cesaron. Entonces tuvo la sensación de que las piernas no la aguantaban". (Styron, 1980)

Sophie alegaba en el campo de concentración ser una mujer cristiana. Esta declaración molestó al médico nazi encargado de enviar aleatoriamente a unas personas a la derecha y otras a la izquierda de una fila, que conducía a unos a trabajos forzosos y a otros a la cámara de gas. A Sophie no le pidieron los dioses sacrificar a una de sus criaturas, como le ocurrió a Agamenón con su hija Ifigenia y a Abraham con su hijo Isaac, tal como aparece registrado, este último, en el Antiguo Testamento. Sophie fue impelida a tomar una decisión por parte de un hombre con el pretendido poder que le daba el pertenecer a una raza distinta y superior a todas las demás. Sophie no contaba, contrariamente a lo que ocurrió en el desenlace de los casos anteriores, ni con la gloria de una batalla, ni con un "carnero enredado por los cuernos en un matorral" (Génesis, 22:13). Sophie tenía que decidir y cualquiera fuera su decisión, estaba irremediablemente perdiendo a una de sus criaturas. Hasta el momento sólo hemos señalado, apelando a la literatura universal, situaciones que ilustran la complejidad de los dilemas morales, o de la toma de decisiones en estos.
Selecciona uno de estos casos o cualquier otro que prefieras, en la Biblia puedes encontrar en de Abraham que decidió sacrificar a su hijo Isaac, o también puedes escoger un caso sobre eutanasia, aborto terapéutico, entre otros y desarrollar un ensayo sobre el caso seleccionado.


martes, 17 de noviembre de 2015

FORO DE BIENVENIDA

Hola estimados estudiantes, bienvenidos nuevamente, por favor quisiera que cada uno de ustedes, participe en este foro, realizando en primer lugar una pequeña descripción de su formación de pregrado, de su experiencia laboral, lugar de trabajo y familia, así como también que expectativas tienen sobre la maestría y sobre esta unidad curricular de ética profesional particularmente.

ÉTICA PROFESIONAL

La Unidad Curricular Ética profesional, forma parte de la Maestría en Ciencias de la Educación, Mención Administración Educativa. Su importancia radica en que contribuirá al fortalecimiento del perfil axiológico que los profesionales de la docencia que cursan este postgrado han adquirido durante su formación profesional de pregrado y a través de los procesos socializadores en los cuales han interactuado; en tal sentido, podrán aplicar los conocimientos adquiridos en la resolución de problemas y/o situaciones cotidianas que se presenten en el contexto donde le corresponda desempeñarse, bien sea la escuela, la comunidad, la localidad, o la región.
Esta situación, obedece a que la ética es un concepto que encierra un gran significado, tanto en el ámbito personal como el profesional, pues es la ciencia que trata de la conducta del hombre, con vistas a la consecución de su último fin, llámese felicidad, autoperfección, santidad, realización, entre otros. Tiene un carácter práctico y normativo, el primero porque interesa no tanto el conocimiento como el ejercicio y también lo es por el modo de conocer; un ejercicio de la razón práctica y el segundo porque explica qué debe hacer el hombre como ser social.

BIENVENIDA

Estimados estudiantes, mi nombre es Bileidis Rendón, seré su facilitadora en esta asignatura,  bienvenidos a esta nueva etapa de tu vida, ahora como cursante de estudios de cuarto nivel, donde recibirás formación y te apoderaras de conocimientos generales e interdisciplinarios para aplicarlos en los procesos administrativos de la educación, asimismo desarrollarás habilidades en investigación educativa, cualitativa o cuantitativa, para aplicarlas en tu área de conocimiento. Espero poder aportar un pequeño grano de arena en el mismo y que culminen exitosamente estos estudios que hoy inician.
 Bienvenidos Maestrantes.